MÉXICO: FLORECIMIENTO DE UN NUEVO ESTADO DE BIENESTAR¿SE VUELVE BUENO EL CAPITALISMO?

Por: Héctor Severiano Ocegueda

A la luz de los ÉXITOS en la gestión gubernamental del gobierno de la Cuarta Transformación y sobre todo los APABULLANTES resultados de la elección del pasado 2 de junio de 2024, parece que ha REVERDECIDO una especie de ADORACIÓN por lo que podría caracterizarse como Nuevo Estado de Bienestar, “nuevo” porque, como se sabe, el Estado de Bienestar surgió como PROPUESTA del capitalismo a principios del siglo XX, producto de las condiciones particulares de una época caracterizada por la agudización de la LUCHA de CLASES, con un movimiento OBRERO poderoso, EXIGIENDO mejoras constantes a las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores; la Revolución de Octubre en Rusia y sorprendentes avances revolucionarios en Alemania y otras naciones europeas. Como se sabe, el CAPITALISMO respondió de manera DIFERENCIADA a esa OLA REVOLUCIONARIA imponiendo, por un lado, el NAZISMO en Alemania, el FASCISMO en Italia y el MILITARISMO en Japón, finalmente empeñados en provocar la Segunda Guerra Mundial y las políticas sociales del Estado de Bienestar en Estados Unidos cronológicamente en tiempos de los dos periodos presidenciales de Franklin Delano Roosevelt entre 1932 y 1945 (año de su fallecimiento). Su primer periodo ROOSEVELT dirigió la aplicación del llamado New Deal (Nuevo Trato) como reacción ante la Gran Depresión de 1929 que había provocado una MISERIA enorme, DESEMPLEO y MARGINACIÓN urbana y MIGRACIÓN rural como se plasmó en la literatura en obras como la novela, llevada al cine, “Las uvas de la ira”, de John STEINBECK.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, las BURGUESÍAS europeas, TEMEROSAS de la INFLUENCIA de la Unión Soviética, del movimiento OBRERO y los partidos comunistas en naciones como Francia e Italia, REACCIONÓ con el Estado de Bienestar, una estrategia precisamente para “AMAINAR las AGUAS”, otorgando un conjunto de PRESTACIONES LABORALES y SOCIALES (Sistema solidario de jubilaciones, vacaciones amplias, disminución de la jornada laboral y otras), así como constantes ALZAS SALARIALES, a fin de EVITAR la consolidación de un movimiento REVOLUCIONARIO.

La experiencia histórica muestra que el Estado de Bienestar CUMPLIÓ su cometido en términos de AHOGAR la posibilidad de un gran movimiento revolucionario, al menos en Europa Occidental, pero también que este experimento se AGOTÓ en medio de una CRISIS CÍCLICA del CAPITALISMO particularmente violenta a principios de los años 70 del siglo XX, la cual, como se recordará, culminó con la IMPOSICIÓN del modelo NEOLIBERAL que dominó la vida del CAPITALISMO durante décadas. Como es posible constatar en casi toda Europa y Estados Unidos, las grandes prestaciones laborales y sociales DESAPARECIERON tan pronto cayó la Unión Soviética y se CONJURÓ el temor de la influencia socialista.

Ante el ÉXITO relativo de la gestión gubernamental del presidente AMLO, críticas aparte, conviene ahora PREGUNTARNOS acerca de los LÍMITES de esta especie de “reverdecimiento” del Nuevo Estado de Bienestar como se planteó al inicio del texto. Es momento de preguntarnos si este modelo GARANTIZA la PERMANENCIA del proceso TRANSFORMADOR, sobre todo considerando la DESCOMUNAL crisis cíclica del CAPITALISMO iniciada en 2007-2008 y en la cual navega este sistema social aún. En medio de los REACOMODOS mundiales que ya se gestan es fundamental NO poner todos los blanquillos en la misma CANASTA.

Celebramos la VICTORIA del 2 de junio, pero ALERTAS en situación de REFLEXIÓN y ACCIÓN organizativa PERMANENTES. La FIESTA apenas comenzó.

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