EL CANTO DE LA SIRENA
Tercera de cuatro
Ya con la fundación de la CFE como organismo paraestatal, se instaló una planta muy superior en capacidad de generación a las existentes en Sinaloa de antes de los años cuarentas, como inversión pública, consecuente con la política nacionalista iniciada por Lázaro Cárdenas: fue la también termoeléctrica denominada Rafael Buelna en el poblado de Urías con una capacidad total de 22 mil Kw (22 Mw), en dos unidades de 11 mil Kw cada una, aunque en 1944 la empresa privada ALFA S. A., todavía mantenía su contrato firmado con el ayuntamiento de Mazatlán. Tenemos que recordar aquí que las inversiones realizadas por la CFE en toda la parte sur del estado de Sinaloa desde el río San Lorenzo, fueron encomendadas para su administración y control técnico de 1948 a 1974 a la División Occidente que tuvo sus oficinas divisionales en la ciudad de Tepic, Nayarit.
El pasado 4 de febrero de 2023 nos concedió amablemente una entrevista el señor Francisco Balcázar Rojas en su propio domicilio en Mazatlán, quien laboró desde el año de 1958 en la CFE, obtuvo su base en 1963, trabajó un buen tiempo en La Sirena, fue dirigente sindical en la sección de Mazatlán del Suterm por un único período en los primeros años de la década de los setenta, se encuentra actualmente jubilado desde 1991. Nos mostró, Pancho Balcázar, un listado del escalafón del año de 1944 de la empresa ALFA S. A. que constaba de 77 trabajadores, con fechas de ingreso desde el mes de octubre de 1908 hasta agosto de 1944. Por mencionar solo algunos de estos trabajadores, los primeros en ingresar son: Sixto Villarreal con fecha del 1 de octubre de 1908; Leocadio Gárate del 14 de marzo de 1912; Encarnación Ríos del 1 de septiembre de 1915; Francisco Ibarra del 1 de agosto de 1919; José Sánchez Gómez del 22 de febrero de 1920; Ingresaron también varios trabajadores que fueron sus ancestros como Ramón Balcázar en diciembre de 1928, Andrés Balcázar en septiembre de 1939, Teófilo Balcázar en octubre de 1939 y Francisco Balcázar (padre) en febrero de 1944.
Ya cerca de la mitad de la década de los setentas era de urgente necesidad una generadora de grandes proporciones que garantizara la alimentación que con intensa avidez demandaban las empresas hoteleras con todo su entorno turístico de atracción de vacacionistas, en el puerto de Mazatlán, en este contexto es que se instala, como dijimos, “La Sirena” o José Aceves Pozos, termoeléctrica que alcanzó en 1982 una capacidad de 616 Mw., es hasta la fecha, la principal fuente de energía eléctrica con que cuenta el puerto.
De paso van dos anécdotas contadas por trabajadores que en ese tiempo estaban activos en La Sirena. Una: a la inauguración de la planta en noviembre de 1976, acudió el recién estrenado presidente de la república José López Portillo; cuando el mandatario ya estaba arribando a las instalaciones de la central, los representantes de la empresa se encontraron que una de las unidades generadoras tenía escrito de manera furtiva pero muy visible un mensaje que decía “viva la liga comunista 23 de septiembre” (LC23S), agrupación radical de corte marxista, por esos años muy activa y publicitada en los medios de comunicación del estado de Sinaloa. Esto obligó a que la trayectoria que se había programado que recorriera el presidente, fuera modificada para evitar que presenciara dicho mensaje. Posteriormente ya en el acto de inauguración, entre los oradores que tomaron la palabra antes que el presidente estuvo el señor Armando del Valle en ese momento secretario general de la sección sindical del Suterm en Mazatlán, obviamente sin hacer mención de esta manifestación y menos sacarla a la prensa.
La otra anécdota: a principios de los años ochentas, no nos precisaron la fecha exacta, tuvo que haber sido entre el final del período de la dirigencia sindical de seis años de Armando del Valle (1976-1982) y el inicio del período de Alfonso Fong Díaz (1982-1991), se registra una fuerte explosión de una de las calderas de La Sirena quedando totalmente inservible manejándose la versión en la prensa e incluso entre los trabajadores de un sabotaje de la todavía existente LC23S. En las noticias siempre nos rebasa el sensacionalismo, pero las autoridades de la empresa siempre lo manejaron como un accidente y no como un atentado en la destrucción de dicha caldera.
