ESFUERZO POR LA ENERGÍA NACIONAL
CUARTA DE SEIS
POTENCIAL NO APROVECHADO.
Pero en lo que no hubo impedimento fue en la utilización retórica del tema del inicio de la obra. En el régimen echeverrista, en los pocos meses que estuvo Guillermo Villarreal Caravantes como director de la CFE, en marzo de 1972, de visita en Nayarit, informó que los datos del proyecto de Aguamilpa se revisarán para actualizarse por su dimensión, trascendencia y alto costo. La presa irrigaría 260 mil hectáreas, favorecería la pesca, libraría a los pueblos ribereños de inundaciones, cubriría la demanda eléctrica de los estados de Sonora, Sinaloa, Durango, Jalisco, Zacatecas y San Luis Potosí, y sería la base del verdadero desarrollo industrial de Nayarit. Los estudios, se informó, concluirán en octubre para iniciar la obra el año entrante. (El Nayar. núm. 11178).
En septiembre de ese mismo año, ya con José López Portillo como director de la CFE, se anunció que en ese régimen se realizaría el 65 por ciento de la “portentosa” presa que superaría en importancia a las de Malpaso, Infiernillo y La Angostura, y permitiría el abastecimiento de agua a diversos proyectos industriales. Almacenaría 6 millones de metros cúbicos y sería la más alta del país.
¡Memorable!, exclamó el gobernador Gómez Reyes y hasta se organizó una ceremonia por el inminente comienzo de la construcción de la presa, en la que participaron varios personajes de la política local. Incluso, por iniciativa del gobernador, una comisión de nayaritas se traslado al Distrito Federal para expresar su gratitud al presidente de la República. Sin embargo, con excepción del avance en la brecha de terracería de acceso al lugar donde se asentaría la obra, el proyecto se suspendió y en todo el sexenio no se le dio inicio (El Nayar, núms. 11345, 11353).
En el quinto informe de gobierno de Roberto Gómez Reyes en diciembre de 1974 se informó únicamente de un avance en la brecha de acceso que inicia en el kilometro 11 de la carretera vecinal Tepic-Francisco I. Madero (Puga) con longitud de 42 kilómetros. Se tiene un avance físico de 90% en terracería, 70% en revestimientos, 40% en obras mayores de drenaje y 85% en las menores.
En 1975 la Secretaría de Recursos Hidráulicos se hizo cargo de la realización de nuevos estudios preliminares, finalmente abandonados por el recorte presupuestal durante la crisis económica de 1976. En 1979 la CFE realizó otros estudios para la ubicación de la presa y se determinó que el lugar seleccionado en 1975 no era el mejor para la edificación, por lo que se procedió a la exploración de otro sitio, a 5 kilómetros del anterior, proyectándose una presa para almacenar 5 millones de metros cúbicos.
Se modificó también la capacidad del montaje eléctrico, en 1970 se había calculado para 200 Mw y sería la quinta en importancia entre las hidroeléctricas del país; para 1980 se previó un total a instalar de 540 Mw en tres unidades. Luego de casi dos años de estudios geológicos para determinar la ubicación, en el mismo programa se precisaba efectuar el arranque de dichas obras en el período de 1982-1988, este programa tampoco se cumplió en ninguna de sus etapas y se suspendió de nuevo, por la crisis de final de sexenio, en 1982.
*Basado en el libro “La industria eléctrica en Nayarit”

