Por: Profesor Jaime Ruiz Quezada
Dos palabras que cuando se aplican a la perfección, logran que los equipos alcancen una grandeza inimaginable, es el caso del equipo de Real Provincia en la categoría Diamante “B” de la liga independiente.
En la cancha del poblado de Bellavista perdieron la final de liga en penales contra el equipo “Quinta Zapote”, que supo aprovechar muy bien las oportunidades que tuvieron.
Este revés dolió bastante a los jugadores de Provincia, más, como todo deportista, entendieron que la vida es más que un juego de fútbol y que la amistad que existe entre ellos, es superior al resultado obtenido.
Algunos integrantes, además de dar gracias a Dios por permitirles llegar a una final más, al salir del campo se pusieron de acuerdo para ir a desayunar, con la única condición de disfrutar el momento y no hablar de futbol.
Mucho menos de lo acontecido hace una hora en la cancha y con ese acuerdo, comentó Andrés “El Goodrich”, que se perfilaron a dicho restaurant, quiero aclarar que más tardaron en llegar y tomar asiento, y fue ahí.
Cuando el gran entrenador, el famoso “Cheveste”, ese de la colonia “San Antonio“, felicita a Alfonso Fonseca “Ponchillo”, por la gran jugada que realizò en la banda a pase de “Toto” Hernández, a su vez Ramón Corona comenta que en todo momento fueron superiores al rival.
“Toto” Hernández felicita a sus compañeros por el gran partido que tuvieron, cada uno de ellos, dentro del terreno de juego, ya con esto se rompió la promesa de no hablar de fútbol, algo casi imposible de cumplir.
Porque estos jóvenes son muy apasionados, en sus vidas, lo más importante después de la familia, es el fútbol, salieron fortalecidos para enfrentar nuevamente a la “Quinta Zapote” pero ahora por el campeonato de copa.
Queda demostrado que no hay marcador negativo que pueda terminar con una amistad y una convivencia tan fuerte, algo así como vivir atrapados en una poderosa esfera de magia llamada fútbol, sea pues.
Y hay que decirlo, don Florencio Hernández “El Viejo”, en su noveno aniversario luctuoso, sigue disfrutando de lo que hacen sus hijos, y ¿Por qué no?, del fútbol mismo. Gracias.