El exfiscal general de Nayarit y protector de organizaciones narcotraficantes, Édgar Veytia, El Diablo, tenía como fecha de liberación ayer, pero ahora no aparece en registros de prisiones ni como preso ni como liberado y nadie da razón oficial de su paradero.
Veytia fue, por su participación desde una célula del Cártel de Sinaloa, uno de los testigos estelares en el juicio contra Genaro García Luna.
A partir de la intervención, la Oficina federal de Prisiones (BOP) anunció que saldría libre ocho meses antes de terminar su condena, es decir, ayer.
Sin embargo, El Diablo Veytia, para quien se extendieron seis solicitudes de extradición desde México mientras estuvo preso en Estados Unidos, sigue sin aparecer desde que su nombre y su número de identificación de preso, 60875-298, fueron cancelados en el portal del BOP el pasado 15 de febrero.
El último registro en esa institución, en febrero, anunciaba que Veytia saldría libre el 10 de marzo y no hasta noviembre, como inicialmente se había determinado.
En el juicio contra García Luna, Veytia testificó que un día de 2012, cuando era procurador general de Nayarit, un grupo de oficiales federales tuvo un altercado con policías estatales bajo su mando, quienes habían detenido un vehículo Suburban negro con vidrios polarizados
Desde la Secretaría federal de Seguridad pidieron a Veytia que dejara ir el vehículo y luego Genaro García Luna le llamó personalmente para agradecerle. Cuando el entonces fiscal averiguaba quién iba en la Suburban, se le informó que era Joaquín El Chapo Guzmán.
Tras esa participación en la corte, Veytia primero, tuvo un recorte de sentencia, luego desapareció de la vista pública, y ahora, cuando pesan sobre él peticiones de extradición por delitos graves en México, simplemente sigue sin aparecer.