Por: Víctor Curiel Aguilar
Últimamente esta de manifiesto en Nayarit el respaldo que se le esta otorgando a las clases indígenas. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU)) a través del Programa de Mejoramiento Urbano (PMU), construyo la Ciudad de las Artes Indígenas en Tepic, con una inversión de más de 178 millones de pesos, todo esto con la finalidad de promover la cultura huichol y el desarrollo integral de más de 370 mil personas que habitan la región. El proyecto que incluye la construcción del andador del Río Mololoa, el Centro de Proyección Turística y la renovación de la Plaza del Músico, es una obra recientemente inaugurada por el presidente de la República, Andrés Manuel Lopez Obrador.
México es un país rico en tradiciones y cultura, y esto se extiende también a su legado en el mundo del deporte. A menudo, cuando pensamos en deportes, tendemos a centrarnos en actividades más modernas como el fútbol, Voleibol, Basquetbol o el Béisbol. Sin embargo, tenemos rica herencia deportiva que se ha practicado durante siglos y son una parte integral de nuestra identidad.
México tiene un gran número de interesantes tradiciones que han quedado prácticamente en el olvido. Entre éstas, la forma de expresión lúdica de los pueblos indígenas a través de los juegos y deportes autóctonos, los cuales se buscan preservar como una herramienta de la herencia que forma parte del patrimonio cultural de nuestro país.
El deporte dentro de los pueblos indígenas se ha desarrollado como prácticas comunitarias de socialización, actividades dentro de alguna fiesta establecida o simplemente como práctica de la cultura que se ha heredado por la tradición oral. Actualmente en nuestra en entidad Nayarit los deportes o competencias nos son objeto de organización.
Los juegos y deportes autóctonos son actividades humanas que se llevan a cabo con una finalidad fundamentalmente lúdica o recreativa y que forman parte importante de la cultura popular. La mayor parte de estas actividades, como cualquier actividad física en general, pueden considerarse como prácticas saludables, a no ser que los aspectos recreativos sean reemplazados por los competitivos o que la intensidad del ejercicio supere la capacidad de adaptación del organismo del practicante. Teniendo en cuenta la intensidad del esfuerzo realizado, podemos clasificar a los juegos y deportes autóctonos en tres grupos, los incluidos en los dos primeros serían los más adecuados para constituir prácticas saludables y por lo tanto capacitadas para restablecer, conservar y sobre todo mejorar la salud. los incluidos en el último grupo tienen todos los inconvenientes de los deportes competitivos, es decir intensidades de trabajo elevadas, un alto riesgo de lesiones, reglas estrictas, etc, que minimizan los efectos beneficiosos sobre la salud.
En el año 2016 la ciudad de Tepic, Nayarit presenció siendo testigo de más de 100 actividades de todo el país, durante el XIX Encuentro Nacional de Juegos y Deportes Autóctonos y Tradicionales. Al encuentro se dieron cita las delegaciones de 19 estados, quienes revivieron su legado deportivo y lúdico, ante el asombro y entusiasmo del público que se dio cita en las exhibiciones y talleres que se efectuaron en la Plaza de Armas y en algunas instalaciones deportivas locales, además de la muestra fotográfica en la Casa de Cultura de Tepic. A este XIX Encuentro se dieron cita los estados de Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Colima. Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Nayarit, Oaxaca, Querétaro, Sinaloa, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.
Más de mil personas tuvieron la oportunidad de recordar o aprender juegos como el balero, el trompo y los zancos de Campeche, el pash pash y el juego de la caña de maíz de Chiapas, el juego de la bellota y el patolli de Veracruz o el juego del corozo de Tabasco.
Entre las disciplinas que levantaron más expectativas, estuvieron las presentadas por la delegación de Chihuahua, integrada por niños y niñas indígenas, de las comunidades rarámuris o tarahumaras, entre las que se encuentran la carrera de bola, milenario deporte, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, así como la lucha tarahumara, el nakiburi y la carrera de arihueta, entre otros.,
Nayarit, como estado anfitrión, presentó el juego del tambuchi, el cual se juega con dos equipos de dos personas cada uno y se utiliza un aditamento elaborado con hojas de maíz, el pakti y la memoria huichol. Mientras que, Guanajuato se unió a la muestra con el cojoyo de palma y el juego de la palomita o huesitos. Sinaloa realizó la exhibición del ulama, juego de pelota mesoamericano, con más de 3 mil 500 años de práctica, que presentó en las modalidades de antebrazo, cadera y mazo.
Por su parte, Querétaro levantó gran expectativa con el tepozmacuhahuiliztli, el arte de la defensa y el ataque con chimalli y macuahuitl, es decir, el escudo y la espada mesoamericana.
Yucatán presentó la ballesta maya, kimbomba y el juego de pelota maya o pok ta pok, entre otros. En tanto que, Oaxaca se hizo presente con la legendaria pelota mixtec.
Hay que recordar que en nuestra entidad Nayarit es hogar de cuatro grupos indígenas: los wixaritari (huicholes), los naayeri (cora), los odam (tepehuan) y los mexicaneros de habla náhuatl.
México es un país rico en tradiciones y cultura, y esto se extiende también a su legado en el mundo del deporte. A menudo, cuando pensamos en deportes, tendemos a centrarnos en actividades más modernas como el fútbol o el béisbol. Sin embargo, tenemos rica herencia de deportiva que se ha practicado durante siglos y son una parte integral de nuestra identidad.
En este año 2024. Siglo XXI, la cuestión que nos hacemos es: ¿que es mejor, los juegos, deportes o los juegos con tecnologías? La adicción de los niños y jóvenes a los teléfonos móviles, internet, los video juegos y la televisión es un hecho que se denomina “tecnofilia” y cada vez es más común entre los niños y jóvenes, pasando horas sumergidos en equipos modernos y en la mayoría de los casos, los llevan al sedentarismo y el aislamiento.
Muchas veces como consecuencia de esto, los niños y jóvenes adictos a la tecnología son propensos a sufrir algún tipo de trastorno físico o emocional.
En nuestra infancia aunado a los deportes como el futbol, Beisbol, volibol, básquet bol, etc. a falta de lo que hoy existe de más, cómo es la televisión o juegos electrónicos, había diferentes maneras de utilizar y aprovechar el tiempo libre, claro hablando de activarse física y mentalmente, donde los juegos como: la cuerda, el trompo, yoyo, lotería, balero avioncito, gallinita ciega, bote botado, escondidas, cebollitas, lobo, encantados, canicas, matatena, serpientes y escaleras, rueda de san miguel, entre otros, que si bien es cierto, no eran deportes, si se requería en muchos de ellos de agilidad mental y física, juegos que los podría clasificar como tradicionales, y que hoy día, lamentablemente una gran parte de ellos no existen, y lo que es peor, muchos niños y jóvenes no saben ni sabrán que existían.
En el principio de esta información (si se puede llamar así) hacíamos referencia al recién construido mercado de las artesanías, donde por supuesto existirá la posibilidad de que nuestros hermanos indígenas, comercien sus productos, generando que estos lleguen a cualquier parte del mundo, considerando que las artesanías son como legado, un representativo de cada entidad. Esta reciente obra nos lleva también a saber si en deporte y juegos tradicionales se le está brindando la misma atención a este grupo representativo de nuestras etnias.
Los juegos de carácter popular tradicional están sufriendo un paulatino deterioro, atribuible en gran medida al incremento de aquellas expresiones o maneras de jugar conectadas con el desarrollo tecnológico. Pero existen otros factores que también impactan negativamente en la posibilidad de conservar o fomentar estas expresiones.
Sin embargo y muy a pesar, el gobierno estatal, municipios y la sociedad actual no dispone de mecanismos o estrategias (al menos en su difusión) capaces de garantizar que estas formas de tipo popular tradicional sean restauradas convenientemente en favor de nuestros hermanos serranos.
“Queremos rescatar los juegos tradicionales; está bien el juego electrónico en los teléfonos celulares, pero el juego realmente reactiva la posibilidad de la convivencia comunitaria, de activación física, quitar el sedentarismo en niñas y niños, y hacer realmente que recuperen su movimiento y su salud a través de los juegos tradicionales”
Esto fue lo que expreso Claudia Sheinbaum Pardo, siendo mandataria capitalina en el año 2022, al inaugurar el Festival de Juegos Tradicionales en el monumento a la Revolución, en la ciudad de México.