Por: Héctor Severiano Ocegueda
Los INCIDENTES en los cuales contingentes simpatizantes de la Cuarta Transformación se pronuncian en CONTRA de IMPOSICIONES de candidaturas y todavía más, por el acercamiento observado de parte de dirigentes de Morena hacia personajes IMPRESENTABLES deberían atenderse como MENSAJES de la TORMENTA interna que se avecina si se continúa por una senda que AMENAZA con generar una CRISIS de proporciones incalculables. Ya sucedió en eventos en el estado de Sinaloa donde en presencia de Claudia emergieron los GRITOS de RECLAMO en protesta por la presencia de personajes INDESEABLES en un acto de apoyo a Morena y a la ahora precandidata a la Presidencia de México. Parte de los airados RECLAMOS alcanzaron al gobernador ROCHA MOYA, de quien se exigió SACARA las MANOS del proceso de selección de candidatos, un incidente del que parece NO acusar recibo el gobernador de Nayarit Miguel Ángel NAVARRO QUINTERO quien de manera ABIERTA interviene en el proceso interno de Morena. Más recientemente, en el estado de Hidalgo, donde ESTUDIANTES y profesores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo RECLAMARON el acuerdo entre Morena y el nefasto grupo CACIQUIL que dirige Gerardo SOSA Castelán, con vastedad de razones conocido como “SOSA NOSTRA”.
Es claro, como lo he expresado ante numerosos compañeros y compañeras a lo largo de encuentros en varios municipios de Nayarit, que las condiciones prevalecientes en los comicios de 2018 y 2021, distan cualitativamente de las condiciones actuales en las que tiene lugar la BATALLA electoral de 2024. El presidente AMLO culmina su sexenio y con ello, como el mismo lo ha ANUNCIADO reiteradamente, su presencia como DIRIGENTE del partido-movimiento que hasta ahora encabeza. La ausencia del máximo representante del movimiento plantea de por sí un problema de LIDERAZGO que debiera ser procesado como oportunidad de generar un LIDERAZGO COLECTIVO alrededor de la compañera Claudia SHEINBAUM. Por supuesto ella misma debería ser IMPULSORA de esta acción. La ALTA DIRECCIÓN de Morena y las dirigencias estatales y municipales deben acusar recibo de la COMPLEJIDAD de un proceso electoral que tiene lugar en condiciones de intensa PROVOCACIÓN, en el cual las fracciones de CAPITAL integrantes de la DERECHA OLIGÁRQUICA, en sintonía con ALIADOS en Estados Unidos, particularmente su EMBAJADA, no escatimarán esfuerzo alguno para EVITAR otro sexenio como el del presidente AMLO: Poderosos son los INTERESES en JUEGO. A juzgar por el incremento de la VIOLENCIA CRIMINAL que incluye todo un conjunto de acciones de ALTO IMPACTO mediático tales como INCENDIOS y MASACRES, no se puede descartar, o al menos no debería, el ESCALAMIENTO de esta violencia. Pensar que la DERECHA se abstendrá de tentaciones GOLPISTAS supones una increíble INGENUIDAD.
A lo anterior se AGREGA un ingrediente potencialmente EXPLOSIVO: Morena ABRIÓ la posibilidad para que cualquier militante o simpatizante obtuviera REGISTRO como precandidato (a) a algún puesto de elección popular, previo cumplimiento de requisitos, con lo cual, como los números lo muestran se DISPARÓ el número de interesados a niveles que podrían llegar a ser políticamente INMANEJABLES como lo muestran las TEMPRANAS muestras de INCONFORMIDAD que ya se hacen presentes en núcleos de la MILITANCIA en todo el país.
Es PREOCUPANTE observar cómo un proceso que PROMETÍA ser TRANSPARENTE y de amplia APERTURA que estaría encaminado a romper inercias de IMPOSICIÓN y REPARTO cupular de candidaturas, superando TRADICIONALES prácticas correspondientes al Viejo Sistema Político, se DILUYE en medio de SUSPICACIAS alimentadas por RUMORES, fotografías, declaraciones y forcejeos internos en los cuales aparecen REPRODUCIDOS los ancestrales VICIOS de una política PODRIDA que se suponía SUPERADA.
Estos y otros son elementos que hacen la elección de 2024 DIFERENTE a las anteriores. Suponer que será FÁCIL transitar por esta AMENAZA de CRISIS INTERNA, es, por decir lo menos, ALTAMENTE IRRESPONSABLE.