Solo bastó que la Presidenta Municipal de Tepic, Geraldine Ponce fuera figura principal en acto de «información» en la señorial Compostela, para que de inmediato la efervescencia política se fuera a la alza en estás tierras en donde los hombres son gallardos y altivos y las mujeres, las que mandarán en el venidero sexenio.
Seguro que lo que se viene dando alrededor de la Alcaldesa capitalina no es obra de la casualidad. La gente que algo sabe de política conoce de las inequívocas señales que mandan quienes al final son los que palomean los nombres de los Candidatos, especialmente para gubernaturas y legislaturas federales.
En esa dirección, la Presidenta Geraldine es quien más se parece para suceder en el cargo al Doctor Miguel Angel Navarro Quintero. Tiene la amistad de, Claudia Sheinbaum, la Jefa del Ejecutivo nacional, quien hasta afirman, le bautizó a su pequeña María. Pero si algo faltaba, cuenta igualmente con el respaldo del ex mandatario del país, Andrés Manuel López Obrador, personaje que sigue vigente en la toma de decisiones de esta nuestra mágica y surrealista Nación, en donde todo puede pasar y nada atorarse.
COTIDIANAS
Pero también, comentarios de cafés de esta mañana fue el encuentro que sostuvieron en centrico Hotel capitalino está mañana, Geraldine Ponce y el Senador Pavel Jarero, en conocido. Ahí, ante la atenta mirada de propios y ajenos dialogaron sobre temas politico-electorales, obviamente y ya después atendieron a los medios de comunicación… Lo que el Senador Pavel expresó fue reiterar lo dicho hace un par de semanas, «si el candidato es mujer, es Geraldine, si es hombre es Pavel». Así igual, dijo que está reunión fue para cerrar filas para que en el 2027 Nayarit vuelva a pintarse de Morena… Y se hizo lo anunciado por la Presidenta Claudia Sheinbaum. Este domingo dos buques de la Marina llevaron ayuda humanitaria a la Isla de Cuba. Y más, la Presidenta pidió al Gobierno del vecino país, el envío del petróleo. Obvio que eso no lo permitirá el tirano Trump… BROCHE POLÍTICO: Si algo hay que reconocerle al Senador Pavel, es saber hacer cada tres y cada seis años el famoso, «paso de la muerte».

