Murió ayer un gran hombre en Ixtlán del Río, Nayarit
Se llamó DON MANUEL PARRA GARCÍA, pues´n
De gran inteligencia, fue de mucha GENEROSIDAD
Recordamos cuando lo hicieron marchar en el RÍO
AVISO URGENTE, contra el sarampión T O D O S
DE UN MES HASTA LOS 49 AÑOS DE E D A D
MURIO AYER UN hombre de bien en Ixtlán del Río, Nayarit. Dotado de una inteligencia natural, Don Manuel Parra García se ganó el aprecio y admiración de todos quienes le conocieron. Dotado de un gran carisma y generosidad, en sus primeros años realizó múltiples trabajos, desde agricultor y peluquero -empleo que dejó debido a que muchos de sus clientes acudían a él sin haberse bañado y dejaban la peluquería atestada de piojos-, hasta comprador de animales domésticos y cargador de materiales para construcción -arena, grava, varilla y bultos de cal y cemento, etcétera-, habiendo adquirido la costumbre de viajar dos o tres veces por año a la sierra -más allá incluso del río Lerma – Santiago para comprar todo lo que le vendieran, desde un simple huevo hasta importantes hatos de ganado que luego revendía al llegar de regreso al pueblo en que había nacido.
Nacido en el año de 1935, Don Manuel trascendió también por sus múltiples anécdotas, siendo una de las más memorables aquella que describe el curioso caso ocurrido junto con un amigo a la salida del pueblo, cuando esperaban a la sombra de una enorme higuera la llegada de los “inditos” -habitantes de la Meseta de Juanacata, municipio de Jala-, que bajan a Ixtlán a vender que las ciruelas, que los duraznos y membrillos, etc., que compraban para luego revender en busca de ganancias.

A MARCHAR EN EL RIO
Lo cierto es que en eso estaban ambos compradores, dormidos, cuando de pronto se les apareció un enorme sujeto que portaba en cada mano sendas piedras y los amenazaba gritándoles:
-¡Órale, a marchar! -a lo que respondieron con una incredulidad que obligó al sujeto a ordenar nuevamente:
-¡A marchar les digo, hijos de un tal…
-¡Un, dos, un, dos, un dos! -ordenaba y ordenaba el sujeto marcando el paso de aquellos hombres que no le quitaban la mirada de encima temiendo que de un momento a otro les lanzara una de aquellas enormes piedras que sostenía con sus manazas, trayéndolos así como por unas dos horas, cuando de pronto vieron llegar una patrulla de color azul con letras blancas en cuyas puertas se leía “POLICÍA DE JALA” y de la que descendieron cuatro gendarmes que de inmediato gritaron:
-¡Hey Gerardo, ponte en paz…Gerardo!
Total, en un dos por tres se le echaron encima y lo sometieron esposándolo y subiéndolo a la patrulla.
Luego les explicaron a los “marchantes”, entes de emprender la retirada rumbo a la cabecera municipal de Jala, que el mentado Gerardo no era sino un enfermo mental en cuyos años mozos había sido soldado raso y que al haber perdido sus capacidades mentales fue internado en el manicomio de Zapopan, Jalisco, de donde se había fugado y estando en libertad había regresado como Dios le había dado a entender a la población de Jala, donde estaba su familia, hasta que dentro de su demencia se había vuelto a escapar, con el desenlace descrito.
Ese hombre, Don Manuel, que se ganó el aprecio y admiración de quienes lo conocimos, fue primo de Don Santiago Parra González, es decir, el progenitor de quien esto escribe.
¡A VACUNARSE TODOS!
Mientras tanto, todo el país, y por supuesto Nayarit intensifica la estrategia contra el sarampión. La campaña es gratuita, universal y prioriza a menores de 9 años y adultos hasta los 49.
Efectivamente, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero y su esposa la doctora Beatriz Estrada Martínez en su calidad de presidenta del Sistema DIF en el estado están urgiendo a la población a que acuda a vacunarse para erradicar este nuevo brote de sarampión.
La Secretaría de Salud y en coordinación con IMSS Bienestar, IMSS Ordinario e ISSSTE, fortaleció la estrategia interinstitucional de vacunación para contener el sarampión.
Autoridades del sector informaron sobre la ubicación de módulos, horarios y disponibilidad suficiente del biológico en los 20 municipios, con atención de 09:00 a 17:00 horas.
La campaña está dirigida a niñas y niños menores de 9 años que requieren completar su esquema de dos dosis, así como a personas adultas hasta los 49 años que no cuenten con la vacuna o desconozcan su historial de inmunización.
Esta estrategia se impulsa para garantizar la suficiencia del biológico. La vacunación es gratuita, universal y puede solicitarse sin importar si se cuenta o no con derechohabiencia en alguna institución de salud.

CIEN AÑOS DE JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ
Si ya hace poco más de 450 años, en 1579, el español fray Diego Durán (1537-1588) decía que los movimientos de los danzantes indígenas no sólo se regían por el compás de la música “sino por la cultura de su canto”, no debe extrañarnos que la música popular, establecida como tal apenas en la época posrevolucionaria (después de 1910), haya salido en efecto no tanto del fondo musical como de su forma vocal: las voces establecieron los territorios de la música popular y, paradójicamente, la música entonces fue ceñida a las cuadraturas de los cantantes, como lo fuera el cada vez más apreciado y admirado José Alfredo, que falleciera a los 47 años de edad el 23 de noviembre de 1973 en la Ciudad de México.
Si la alta sociedad (José Alfredo, comenzando la década de los cincuenta del siglo XX, compuso la canción “Tú y las nubes” donde dice: “Yo pa’arriba volteo muy poco, tú pa’abajo no sabes mirar”), en los tiempos de la Independencia, optaba por lo europeo y se implantaba la ópera italiana, sedimento del lujo y la exaltación lírica, en la actualidad la clase adinerada se reinstala y desde su perspectiva de los gustos impone su propio concepto popular a partir de las influencias externas (el pop como centro rector de los gustos sociales, esa consecuencia innata del rock ahora instalada en todas las aperturas digitales creando incontenidos fandom).
GUSTABA LO FRANCÉS
En los tiempos de don Porfirio la tendencia italianizante y las canciones francesas ganaron espacio en los grandes salones y, como siempre, la canción que expresa sensibilidades dominadas es aplazada (los corridos, por ejemplo, son pospuestos para los atardeceres solitarios de la tropa: Francisco Villa habría vuelto a balear de júbilo la cantina La Opera si Los Tigres del Norte hubiesen sido sus contemporáneos; y como están las cosas, pese a su visible complacencia con los jerarcas de la música conservadora, Los Tigres del Norte son, hoy, paradójicamente, uno de los grupos más contestatarios de la cartelera popular, a la par que numerosas bandas gruperas, denominadas así, vaya uno a saber por qué, porque en el interior de su música se hallan instrumentaciones nativas que incluyen el acordeón).
Total, es febrero de 2026 y nos cuadra rete harto, como dicen en mi rancho, la música de José Alfredo, el compositor que hasta en una servilleta apuntaba sus creaciones musicales y que “componía para que el pueblo me las cante/y el día que el pueblo me falle, ese día voy a llorar”.
Por hoy es todo y mañana será otro día.
¡CONSUMATUM EST!

