Por EZEQUIEL PARRA ALTAMIRANO

Antonio Chumacero Gómez, “Infidente, no mentiroso”
Ya circula el libro de Memorias de este gran hombre
Presentado el 28 de diciembre ante un selecto público
Justamente por la Fundación Cultura y Desarrollo AC
Hijo Predilecto tanto de Acaponeta como de Nayarit
Fue Premio Nacional de Economía en el año de 1982

EL PASADO 28 de diciembre, con motivo de la entrega de distinciones de la Fundación Cultura y Desarrollo A. C., el economista Antonio Chumacero Gómez presentó a los asistentes su libro de Memorias llamado “Infidente, no mentiroso. Quien dice la verdad no se equivoca”, en el que aborda interesantes temas no solamente por ser sobrino nieto del galardonado poeta nayarita Alí Chumacero, consuegro del exgobernador Celso H. Delgado, ex Director del Copladenay y posterior titular de la Secretaría de Planeación y Desarrollo del gobierno estatal, sino por haber ganado en el año de 1982 el Premio Nacional de Economía.
Con un prólogo al estilo de Agustín Yáñez y un Análisis al estilo de Carlos Fuentes, así como una clarísima Introducción, Chumacero nos lleva de la mano desde explicarnos su origen localizado en Acaponeta, Nayarit donde cursó sus estudios básicos, para pasar luego a radicar en Guadalajara donde hizo la enseñanza media (Preparatoria) costeada por su tío el gran poeta Alí Chumacero para finalizar en el entonces Distrito Federal donde cursaría la carrera de Economía en la UNAM.

SU VERDAD
“Este testimonio -dice en su introducción- no busca adornar los hechos, sino ponerlos en claro. Nació por petición de Crescenciano Flores Alvarado, primer presidente municipal de Bahía de Banderas, amigo, colega y compañero de lides políticas de Celso Humberto Delgado Ramírez. Chano quiere saber cómo conocí a Celso, cómo nació nuestra amistad y cual fue mi papel en su gobierno al frente del estado de Nayarit en 1987 – 1993, pues muchas personas, Chano entre ellas, piensan fui su brazo derecho en el ejercicio del poder. En temas de planeación y desarrollo económico, puede ser. También en algunos temas técnicos y asuntos del campo, de los campesinos, del frijol y, de manera especial, por mis antecedentes en la materia, del tabaco, los tabacaleros y TABAMEX. Todo lo demás lo dejo a juicio de quien lea”.
Comentó que “después de mucho pensarle, decidí, no pretendo escribir memorias exhaustivas. Tampoco aspiro convencer a nadie. Lo que aquí relato es lo que viví. Pero escribir estas memorias no fue un acto de nostalgia, sino que de repente se transformo en necesidad. No para justificarme, ni para adornar la historia con flores tardías, sino para contarla como fue: con sus asperezas, sus veredas polvosas y sus claroscuros. Porque si uno no deja huella escrita, corre el riesgo de ser borrado incluso por su propia memoria”.

INVITADO POR CELSO
Sincerándose a fondo, dice: “Tal como yo lo entendí cuando Celso me invitó a cogobernar mi estado, salvo las excepciones señaladas, nada más actué en lo que merecían mis encargos en el Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de Nayarit (COPLADENAY); y luego también en la Secretaría de Planeación y Desarrollo (SEPLADE) que creamos en 1990”.
“Este libro nació de muchas madrugadas en silencio, de notas sueltas guardadas entre documentos, de anécdotas que se resistían a morir en la boca del recuerdo. Nació también del deseo de hablarle a mis bisnietos, a mis nietos, a mis hijos y a quien quiera escuchar, no desde la trinchera del poder ni desde el púlpito ideológico, sino desde la silla de una mesa de cantina donde uno se sienta a repasar su vida con un trago en la mano escuchando a Pedro Infante, Jorge Negrete, Luis Pérez Meza, Pedro Vargas, entre otros. Así a mi manera, metido en los recovecos de mi historia, me enredé en ellos y me fui para atrás, para adelante, para arriba, para abajo y para los lados de las cuestiones centrales que me pidió Chano; pero como los temas están interrelacionados, me seguí de largo y eso hizo que estas remembranzas se dilataran. Y qué bueno, porque, aquí tienen ustedes mis raíces y mis caminos, mis certezas y mis dudas, los nombres que me acompañaron y los silencios que me formaron. No hay héroes ni mártires, tampoco villanos de cartón. Hay personas, decisiones, contextos. Hay historia, porque mi historia, no se escribió en los grandes salones, sino en los pasillos de la burocracia y de la tecnocracia”.

“DONDE LO EXIGÍA EL DEBER”
Afirma en su libro que “de igual modo, mis datos biográficos se vinieron trazando en donde lo exigía el deber de estar con quien me necesitaba, en las decisiones que tomé sin esperar aplausos; en los libros que nacieron de mi pluma; en las tierras que cultivé, en las pasiones, amores y desamores que pasaron por mi existencia y en mis sueños”.

LA GRATITUD
Enfático, tajante, Antonio Chumacero Gómez afirma que “agradezco a Celso la oportunidad de trabajar por Nayarit desde una posición clave para su desarrollo. A López Arana -su segundo de a bordo-, que hace pocos días tuvo la gracia de dejarnos huérfanos de su presencia física, a Falcón por su apoyo y a Chano por animarme a narrar este repaso que en esencia es para mi y los míos, sin querer poner crema a mis tacos ni revelarme como un “Gutierritos’”.

EN LAS LIDES POLÍTICAS
“En el D.F., la primera actividad política en la que me involucró Marco Antonio Falcón fue en la elección de la directiva del CESAC (Club Estudiantil Acaponetense, A.C.) donde resultó presidente Antonio Zamudio y yo tesorero; al siguiente año fui secretario de Acción Social, siendo el presidente Alejandro Pérez Sánchez, con quien conservo una gran amistad. Después fui el presidente del Club, (en ese tiempo, José Ramón Navarro Quintero y Celso Delgado eran dirigentes de la Confederación de jóvenes Mexicanos (CJM) y, junto con Salvador Sánchez Vázquez y Manlio Lozano, idearon crear la Asociación de Estudiantes Nayaritas radicados en el D.F. Salvador y Manlio me buscaron para invitarnos a los del CESAC a participar, aceptamos, nos unimos, ganamos la elección, Celso resultó presidente, Salvador secretario general y yo vicepresidente. Hicimos varios actos para darnos a conocer en el D.F. como en Tepic. Fuimos a visitar a Don Gilberto Flores Muñoz en busca de consejos y sobre todo de apoyo económico”.

TRABAJO INTENSO
Debemos recordar que al autor de este ameno libro de Memorias lo hicieron Hijo Predilecto de Acaponeta desde 1982. Que es egresado de la Facultad de Economía en la UNAM, con estudios de posgrado sobre Capacitación en Problemas de Desarrollo Económico y Evaluación de Proyectos patrocinado por la CEPAL de la ONU y el Gobierno de México. Chumacero Gómez, fue Gerente General y fundador de Tabacos Mexicanos, S.A. de C.V. (TABAMEX) de la Zona Nayarit y Subdirector General de Administración, de 1972 a 1975, además de Subdirector de la Dirección General de la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP) de 1976 a 1978 y Asesor del Director General del Banco de México en 1982.
También Director General de Organización del Secretariado del Gabinete Presidencial de la República de 1984 a 1987 y en Nayarit, coordinador General de COPLADENAY y Secretario de SEPLADE del Gobierno del Estado de Nayarit de 1987 a 1993.
Igualmente, Asesor de la Liga de Comunidades Agrarias en 1982, Miembro del Consejo Consultivo del Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del Distrito Federal en 1984, además de ser el Presidente fundador de la Fundación Cambio XXI (hoy fundación Colosio) en Nayarit de 1990 a 1992, siendo seis años después senador suplente de la República.

PROFUNDA INSPIRACIÓN
Es autor de los libros: “La Inversión Extranjera en México” FCE 1973; “La Política Mexicana sobre Inversiones Extranjeras”, “Origen de una Empresa Pública, el caso de Tabacos Mexicanos”, en 1985; “La Inversión Extranjera en la balanza de pagos y la política de mexicanización” y “El pensamiento económico de Lombardo Toledano”.
Participó como miembro clave para la elaboración de la “Enciclopedia de México” que se publicó en 1987.
El 12 de octubre de 1982, recibe el Premio Anual de Economía Política “Juan F. Noyola” del Colegio Nacional de Economistas, en la Ciudad de México.
El 11 de diciembre de 1993, el gobernador de Nayarit Rigoberto Ochoa Zaragoza, le concede el Premio Anual “Nayarit 1993”, como hijo distinguido de Nayarit.
Mucho se recuerda en Acaponeta al Lic. Chumacero como Director de COPLADENAY del Gobierno del Estado. En 1989 construyó un edificio para albergar a la Escuela Primaria Gral. Ignacio Zaragoza, y en ese mismo año, con el apoyo de Celso H. Delgado, rescató el edificio del antiguo Curato Parroquial para reconstruirlo y acondicionarlo para la Casa de la Cultura, misma que ellos, Chumacero, Celso Delgado, Gobernador del Estado y Héctor Sierra Martínez, a la sazón presidente municipal, inauguraron el 12 de septiembre de 1993.
También bajo su iniciativa se construyó el Boulevard de entrada a Acaponeta, la pavimentación de los caminos a El Aguaje y Sayulilla, la construcción del nuevo edificio de la Escuela Labor y Constancia, la urbanización de las calles del poblado de las Playas del Novillero, y otras muchas cosas.

Por hoy es todo y mañana será otro día.
¡CONSUMATUM EST!

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