AYUNTAMIENTOS CON EL JESÚS EN LA BOCA
Con excepción de los Ayuntamientos de Tepic y Bahía de Banderas; el primero por el extraordinario apoyo que la Presidenta, Geraldine Ponce recibe del Gobierno Federal y el segundo por ser un municipio en donde sus ingresos propios le permiten mantener una administración saludable, los restantes 18 viven penurias y subsisten, algunos de milagro.
Precisamente la falta de recursos económicos de los sufridos municipios es la razón por la cual, sus Presidentes Municipales viven con el Jesús en la boca y más los fines de quincena cuando andan buscando las formas para cumplir con sus obligaciones laborales.
Es obvio, se entiende que la principal obligación es pagar salarios, luego mantener los servicios públicos elementales y después la realización de la obra pública que les demandan sus representados.
Aún así, los políticos de todos los partidos políticos buscan «sacrificarse», buscan ‘servir» a su pueblo y por ello hacen campaña buscando el respaldo, primero de sus partidos y luego de la ciudadanía.
Pero esa realidad no es nueva ni nada parecido. La mayoría de Alcaldías sufren por la falta de recursos económicos y a pesar de las miserias que administran, hemos sido testigos de cómo Alcaldes llegan al poder y pese a todo cuando salen del cargo sus cuentas bancarias y propiedades mejoran notablemente y en ocasiones con exageración.
COTIDIANAS
La Presidenta Claudia Sheinbaum hizo lo correcto de poner fin al pleito mediático que durante varios días sostuvo con el ex Presidente de México, Ernesto Zedillo. Alguien le aconsejó que calladita se veía mejor, y es que, Zedillo le pegó en donde duele, en exigir auditorías independientes e internacionales a las magnas obras de López Obrador, en donde todas huelen a corrupción, pero también de inservibles… Cómo se advertía, el Desfile de los trabajadores del día de ayer resultó intrascendente. Fue una caricatura de aquellas cuando gobernaba el amigo Emilio M. González. Aquí se confirma que la combatividad obrera va a la baja… BROCHE POLÍTICO: La soberbia es mala consejera.