El estado de Texas, en los Estados Unidos, declaró como su propiedad nueve islotes que se encuentran en el Río Bravo y cuya pertenencia se encontraba en vilo entre México y Estados Unidos. El anuncio podría detonar una crisis diplomática en el territorio entre ambos países que no se ha visto desde hace décadas.
Fue la comisionada de Tierras del estado de Texas, Dawn Buckingham, quien realizó el anuncio a través de la Oficina General de Tierras local, la división que identificó los terrenos como propiedad del gobierno estatal, lo que permitirá un reforzamiento de seguridad en colaboración con agencias federales e incluso el ejército.
De acuerdo con un comunicado oficial de la agencia del estado de Texas, los nueve terrenos constan de un total de 66 acres y, luego de que se tuviera cierta incertidumbre sobre la pertenencia de los islotes, ahora quedarán bajo resguardo del Departamento de Seguridad Pública de Texas y del Departamento Militar de Texas.

