POR GUILLERMO AGUIRRE
**En riesgo el heredero del señor John Deere, de que un grupo de huicholes que se dicen representantes de todos los wixárikas, los demanden por usar el dibujo de un venadito en sus tractores, ya que este grupo ya demandó hasta a la empresa Aston Martin, por ese tema
Siempre me han llamado la atención las querellas que hacen las personas de origen huichol, o cora, hoy elegantemente llamados de pueblos “originarios”, para darles un poco de categoría y no decirles indígenas, como anteriormente se utilizaba el vocablo para referirse a ellos.
Pero como les decía, en mi experiencia de publicar y comentar noticias y sucesos ocurridos o que ocurren en un determinado momento, me encuentro con la particularidad de que cuando una persona de pueblos originarios, un huichol, por ejemplo, acusa a algo o alguien, su única premisa en el pleito que inicia, es obtener algún bien especialmente algo que se traduzca a dinero para su beneficio.
Me acuerdo por ejemplo de un señor que se decía huichol, de nombre BRAULIO MUÑOZ, quien por años estuvo protestando contra el nombramiento del representante de los pueblo originarios aquí en Nayarit, incluso le tomó la oficina ubicada en la avenida del Ejército, durante bastantes meses, de tal manera que el titular de esa oficina, terminó atendiendo en otro lado, para dejar a Braulio, en paz en esa oficina, la protesta de Braulio Muñoz, era que el representante federal de los pueblo indígenas no merecía el puesto, y la propuesta de él, era muy sencilla, que lo quitaran y lo pusieran a él, a Braulio Muñoz.
Mas recientemente recuerdo que surgió un movimiento también de indígenas, que querían demandar al ayuntamiento de Tepic, porque de acuerdo a su versión, el edificio de la ciudad de las artes indígenas, no les había pedido permiso ni les estaba pagando ningún centavo por utilizar el nombre de ellos o sea el nombre wixárika en sus instalaciones.
Pero la última novedad sobre este comportamiento apenas ocurrió la semana pasada cuando cuatro personas, tres hombres y una mujer, que se dijeron representantes del pueblo Wixárika anunciaron el inicio de una estrategia jurídica para defender su patrimonio cultural frente al uso no autorizado de sus símbolos, conocimientos y elementos sagrados por parte de empresas privadas, instituciones públicas y otros organismos.
El personaje de este grupo de cuatro gentes, que dijo ser el presidente de la Unión Wixárika de Jalisco, Durango y Nayarit, de nombre Florencio López Carrillo, dijo que diversas empresas e instituciones utilizan elementos como el venado, el peyote y otros símbolos representativos de la cultura wixárika sin contar con la autorización o convenios con las comunidades indígenas.
Y como dice la redacción que hace la I.A., aquí empieza lo interesante:
Como ustedes bien leyeron, se trata de contar con lo que el señor que se dice presidente de todos los huicholes que habitan Jalisco, Durango y Nayarit, llama autorización o “convenios”, es decir, llegar a un acuerdo económico para darles la autorización a quienes utilicen algo que tenga que ver con dibujitos huicholes, especialmente si ponen un venado, un peyote o pintan esos colores chillantes tan característicos en el mundo huichol.
El grupito de los cuatro que como ya les dije se hacen llamar REPRESENTANTES DEL PUEBLO WIXÁRIKA, ya tiene planeada una estrategia para obtener algún recursito, porque otro de los cuatro de nombre Álvaro Ortiz López, que dijo tener el cargo de consejero del Consejo del Patrimonio Cultural Originario, explicó que el procedimiento contempla una primera etapa de diálogo, mediante la cual se notifica a quienes hacen uso de los elementos culturales para invitarlos a regularizar su situación, con el entendido que regularizar su situación, significa que les paguen por poner los dibujos propios de lo que ellos llaman sus símbolos.
Por ejemplo, este señor que dice que es el consejero del patrimonio cultural originario, adelantó que tienen en la mira a más de 400 posibles casos que serán atendidos por esta vía y, de ser necesario, mediante acciones legales, o sea que primero les van a decir que ellos- los wixárikas-son los dueños de los venaditos, peyotes, colores chillantes, entre otras cosas que ellos usan en sus vestuarios y eventos, y luego de hacerles ver que ellos deciden a quien le dan o le quitan el permiso para usar tales dibujitos, pedirles dinero, a fin de permitirles seguir usando estos dibujos o emblemas que dicen ser del pueblo huichol.
Pero miren, no crean que apenas andan en sus trámites para recaudar dinero, porque ya tienen acciones emprendidas contra posibles clientes o proveedores de dinero para su causa, uno de estos clientes a quien ya le pusieron una denuncia es al empresario César Menchaca y alrededor de 30 compañías más, entre ellas Aston Martin, por utilizar nombres y símbolos wixaríkas en una edición especial de vehículos sin autorización ni compensación para las comunidades originarias.
El problema no es la autorización, sino la compensación, es decir el dinero que quieren obtener por quien se atreva a usar sus símbolos sin pagar el impuesto correspondiente, por eso estas personas que se dicen representantes de los huicholes, aclararon que su objetivo no es prohibir el uso de los elementos culturales, sino garantizar que éste se realice con autorización, mediante convenios formales y con una retribución económica para las comunidades propietarias del patrimonio.
Su propuesta es que quienes obtengan autorización para utilizar estos elementos destinen entre el 7 y el 10 por ciento de las ganancias a algo que llamaron un Plan de Inversión Cultural Comunitario, conforme a lo establecido en la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas.
Pues efectivamente el vehículo de la marca que utiliza símbolos mexicanos es una edición muy exclusiva del Aston Martin Vantage, nombrada Mex’Uk Series. Fue creada por la división de diseño a medida Q by Aston Martin en colaboración con Aston Martin México y Menchaca Studio para conmemorar una década de la marca en el país. Esta colección está limitada a solo seis unidades únicas, y cada un rinde homenaje a un animal de poder de la cultura Wixárika (huichol), pero miren la paradoja, Aston Martin, quiso promocionar los símbolos huicholes en sólo seis de sus carros, y ahora por andar de promotor de estos símbolos, los huicholes vivales, le quieren cobrar cuota. Espero que estos representantes de todos los huicholes, no vayan a demandar al empresario gringo John Deere, un herrero que fundó en 1837 una fábrica de arados de acero autolimpiable, y que luego vendió tractores, pero los tractores llevan el dibujito de un venadito, y pues como el venadito es propiedad de los huicholes, a darle con la exigencia de dinero por pintarlo en los miles de tractores que hay por el mundo…hasta mañana

