POR GUILLERMO AGUIRRE
**Pues ni huachicol, ni empresa ilegal, el asunto de los 59 millones de litros de “huachicol”, fue toda una farsa, en donde ya corrieron al delegado de la FGR de Guanajuato, Juan Francisco Vera Ayala.
La avidez por quedar bien con los poderosos, ha sido siempre parte del comportamiento humano, nada más que el “quedabien”, o sea el barbero, lambiscón, o lacayuno personaje que hace todos los esfuerzos para granjearse la admiración y/el premio del poderoso, juega con dos filos, el de hacer su jugada y quedar bien en forma completa, o el de verse luego con la pena de tener que pedir disculpas al patrón, jefe, gerente, presidente, o lo que sea, pero que es su superior.
Así ocurrió con el pobre y hoy despedido de su chamba, Juan Francisco Vera Ayala, delegado de la FGR en Guanajuato que lideró el operativo donde aparentemente descubrieron una instalación que según los primeros cálculos tenía 59 millones de litros de gasolina producto del huachicol.
Y es que fíjense, como cuando uno quiere ser más lacayo que el máximo lacayo, las cosas terminan mal, el viernes 18 de septiembre la presidenta del país, estaba de visita en Guanajuato, andaba en su gira de aplausos para ella misma por su informe de gobierno, pero entonces días antes, para ser exactos el 4 de septiembre, el señor JUAN FRANCISCO VERA AYALA, delegado de la Fiscalía General de la República en ese estado de momias y de zapatos, había visto una pipa que descargaba gasolina en una gasolinería y como está de moda el huachicol, y como buen policía federal, bueno como buen delegado al servicio de Ernestina Godoy, la fiscal general de la república, de quien se dice que para todo tiene listo un expediente para abrirlo en caso necesario, el delegado guanajuatense JUAN FRANCISCO, vio la oportunidad de adornarse con un hitazo.
Entonces le siguió el rastro a la pipa, y la pipa lo llevó hasta unas enormes instalaciones ubicadas en un poblado llamado San José Iturbide Guanajuato, en realidad este lugar está en los límites con el estado de Querétaro, el pueblito se llama La fragua, entonces desde el 4 de septiembre se pusieron en movimiento las autoridades para ir a ver cómo funcionaba la enorme empresa de Huachicol manejada por el crimen organizado, y aunque la orden de cateo que llevaban los de la guardia nacional, y fuerzas federales, tenía otro domicilio, fueron recibidos y se les atendió con todo tipo de información.
Ya para el 10 de septiembre, la empresa funcionaba sin ningún tipo de filtros o prohibiciones, pero nuestro delegado de la FGR en Guanajuato, JUAN FRANCISO VERA AYALA, supo que la presidenta estaría en Guanajuato el 18 de septiembre, así que un día antes, el 17 de septiembre echaron a andar la campaña mediática, y claro, en el programa de publicidad a favor de la presidenta y en contra de gobierno anteriores, se tenía que señalar al PAN y al PRI, como los culpables de este huachicol.
Así que, a darle, la Jornada que es ahorita el diario oficial de la presidencia, se lanzó con todo, con titulares, como “el mayor decomiso de huachicol en la historia de México”, 59 millones de litros operados en una planta cuyos permisos fueron otorgados por gobiernos del PRI del PAN y del PVEM.
El escándalo fue un éxito, las autoridades federales y estatales informaron públicamente que habían incautado un volumen masivo de hidrocarburos de presunta procedencia ilícita. Sin embargo, a los pocos días se reveló que la instalación intervenida pertenece a Grupo SIMSA (operada por su filial Gas Natural del Noroeste), una planta de almacenamiento formal y legítima que únicamente presta servicios de resguardo a empresas con permisos vigentes, entre ellas Pemex, ExxonMobil, Ferromex y Kansas City Southern.
lo que no esperaban es que para cuando la presidenta y el inocente de OMAR GARCÍA HARFUCH, quien es el secretario de seguridad en el gobierno federal, anunciaron con toda la estridencia posible el “exitazo”, del golpe al huachicol fiscal, ya la planta estaba funcionando con toda normalidad, entraban y salían pipas llevando el combustible a distintos destinos del país.
En resumen, todo fue una pifia, ya corrieron al pobre y arrastrado delegado que quiso adornarse, incluso que sabiendo que todo estaba bien, de todos modos empinó a la burla pública a la presidenta y al señor GARCIA HARFUCH, quienes en la mañanera mostraron su mejor sonrisa de triunfo ante el crimen organizado, que irónicamente, mientras que ellos anunciaban el gran decomiso de huachicol, la empresa SIMSA, seguía funcionando con toda normalidad, y se daba el lujo de solicitar personal para diversas vacantes.
Conclusión, habrá que inventarle algún delito al grupo SIMSA, para no quedar en vergüenza, digamos como que no están bien pintadas las rayas de estacionamiento dentro de la empresa, o que el timbre de la puerta no funciona, para esas cosas la señora ERNESTINA GODOY, se pinta sola…hasta mañana

