Bajo la premisa de que la seguridad nacional de Estados Unidos comienza más allá de sus fronteras, la presencia y operación —legal, tolerada e incluso clandestina— de agencias estadunidenses en México, como la CIA, la DEA, el FBI y la FinCEN, ha sido constante en los últimos noventa años de la historia del país.
“México no tendría la capacidad de detener a narcotraficantes como El Chapo Guzmán sin el apoyo de los estadunidenses. Sin su tecnología, muchas operaciones de alto calibre simplemente no habrían sido posibles. Desde un punto de vista estrictamente pragmático, este tipo de capturas no se pueden realizar sin los gringos. No habrían podido ubicar ni abatir a El Mencho sin la geolocalización proporcionada por Estados Unidos. Lo mismo ocurrió con Audías Flores Silva, alias El Jardinero.
Son numerosos los hechos documentados en los que han participado agencias estadunidenses en territorio mexicano, planteadas en ocasiones como colaboración —y también como intervenciones directas—, que se han convertido en elementos de diatriba y choque de la relación México-Estados Unidos.
La presencia de las agencias estadunidenses en México va desde el adiestramiento de agentes de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS) durante el periodo de la Guerra Sucia, entre 1975 y 1983; la participación de la DEA en el hallazgo, en 1984, del rancho Búfalo, en Chihuahua, considerado uno de los mayores centros de cultivo de mariguana de su época, y también el secuestro, en 1990, del médico Humberto Álvarez Machain, acusado de participar en el asesinato del agente de la DEA Enrique Kiki Camarena, en Guadalajara en 1985.
Se suman el operativo conjunto entre el FBI y la entonces Procuraduría General de la República (PGR) para recuperar cuerpos de víctimas del Cártel de Juárez en Chihuahua, en noviembre de 1999; la misteriosa extracción desde México hacia El Paso, Texas, del líder del Cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada, en junio de 2024; y las investigaciones y sanciones impulsadas por la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) contra instituciones bancarias mexicanas señaladas por lavado de dinero, en junio de 2025.
El 19 de abril de 2026, la Fiscalía del Estado de Chihuahua anunció la destrucción de un laboratorio de drogas sintéticas en el municipio de Morelos. En ese operativo participaron, al parecer sin conocimiento de las autoridades federales, elementos de la CIA. Se conoció su participación porque, en un supuesto accidente de auto, los elementos estadunidenses que viajaban con policías estatales murieron.
El fin de semana pasado, documentos desclasificados del FBI revelaron que el Buró Federal de Investigación de Estados Unidos realizó una investigación sobre el asesinato del empresario regiomontano Eugenio Garza Sada, ocurrido el 17 de septiembre de 1973 en Monterrey, durante un intento de secuestro a manos de un grupo guerrillero. De acuerdo con los documentos del FBI, habrían comprado armas en Estados Unidos.

