Por: Héctor Severiano Ocegueda
En un barrio del Sector Libertad de la ciudad de Guadalajara, la Liga Comunista 23 de Septiembre, crisol de organizaciones clandestinas revolucionarias, fue fundada en 1973, por lo que en 2023 se cumplen 50 años de su nacimiento. Se trató, sin duda, del más importante esfuerzo de construir un MOVIMIENTO ARMADO revolucionario, que en aquellos años fue prolífico en organizaciones que se plantearon la lucha armada como método para DERROCAR al gobierno mexicano, representante del régimen capitalista en nuestro país. Sometidos a implacable GUERRA de EXTERMINIO, integrantes y simpatizantes de la Liga fueron víctimas de toda clase de ATROPELLOS y VEJACIONES, en una época en la que el gobierno, a través de sus órganos represivos se encargaba de encarcelar, TORTURAR, DESAPARECER y ASESINAR a cualquiera que osara alzar la voz u organizarse para defender sus derechos ciudadanos. El gobierno mexicano, entonces bajo la dirección del ASESINO Luis ECHEVERRÍA Álvarez, responsable también del escandaloso FRAUDE ELECTORAL cometido en 1975 contra el pueblo de Nayarit, no escatimó recursos para alcanzar la ANIQUILACIÓN de la GUERRILLA revolucionaria. Al frente del EXTERMINIO, la SINIESTRA Dirección Federal de Seguridad (DFS) coordinó las acciones de CONTRAINSURGENCIA, según claras directivas de la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA) que había recogido las enseñanzas de militares de la Escuela Francesa (según las cuales cualquier proceso revolucionario podía ser apagado a través de la TORTURA como fue aplicado en la brutal represión de la insurgencia en ARGELIA), contando con el visto bueno de los presidentes Adolfo LÓPEZ Mateos, Gustavo DÍAZ Ordaz y el mencionado ECHEVERRÍA, quienes fueron posteriormente identificados como COLABORADORES de la CIA en el marco del programa LITEMPO, dirigido por el entonces jefe de estación Winston SCOTT. Fueron tiempos en los cuales el gobierno de México, a través de sus FUERZAS ARMADAS, adoptó con entusiasmo la doctrina NAZI expresa en el Decreto Nacht und Nebel (Noche y Niebla) del 7 de diciembre de 1941 por el mariscal Wilhelm KEITEL, como “Directivas para la persecución de las infracciones cometidas contra el Reich o las fuerzas de ocupación en los territorios ocupados”, del cual HITLER refirió: «El efecto de disuasión de estas medidas»… «radica en que: a) permite la desaparición de los acusados sin dejar rastro y b) que ninguna información puede ser difundida acerca de su paradero o destino». “Una intimidación efectiva y duradera solo se logra por penas de muerte o por medidas que mantengan a los familiares y a la población en la incertidumbre sobre la suerte del reo” y «por la misma razón, la entrega del cuerpo para su entierro en su lugar de origen no es aconsejable, porque el lugar del entierro podrá ser utilizado para manifestaciones… A través de la diseminación de tal terror toda disposición de resistencia entre el pueblo será eliminada».
Durante DÉCADAS el gobierno mexicano se encargó de OCULTAR los bárbaros hechos represivos, ahora ampliamente documentados. La narrativa oficial, cargada de lenguaje de la Guerra Fría, calificó a guerrilleros y guerrilleras como DELINCUENTES, SUBVERSIVOS, “enemigos de México” y partícipes de una “conspiración internacional”. La retórica priista oficial JAMÁS reconoció las CAUSAS que orillaron a CENTENARES de jóvenes a la lucha armada, en un país en el que para ser “SOSPECHOSO” bastaba reunirse en algún grupo por pequeño que fuera, así se tratara de la MÍNIMA protesta. El Estado mexicano, impregnado de AUTORITARISMO feroz, a SANGRE y FUEGO asumió que sindicatos, organizaciones campesinas, estudiantiles, profesionistas o cualquier persona, estaban IMPEDIDOS de efectuar actos fuera del férreo control gubernamental.
A 50 años de la fundación de la Liga Comunista 23 de Septiembre, decimos NO al OLVIDO de la brutal GUERRA de EXTERMINIO a que fue sometida. En el marco del proceso transformador que vive México y a unos meses del relevo presidencial, debemos refrendar el compromiso por la profundización de la Cuarta Transformación y la lucha por un México JUSTO y DEMOCRÁTICO.