POR GUILLERMO AGUIRRE
**Dice Manases Langarica Verdín, secretario de Seguridad en Nayarit, que las policías de los municipios ya no tendrán el apoyo de los elementos del estado, tendrán que hacer cada quien su trabajo, esto para evitar eventuales filtraciones que tengan los municipales con la delincuencia y que pudieran contaminar a los estatales
Según le entendí al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Nayarit, al señor MANASES LANGARICA VERDÍN, la decisión que acaban de tomar desde esa secretaría que consiste en retirar a los elementos de la policía estatal en todos los municipios del estado, para evitar que éstos se contaminen con la infiltración de malos elementos de las policías municipales que pudieran estar infiltrados por el crimen organizado es para responsabilizar a las policías de cada municipio de sus actos.
De cualquier manera, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Nayarit, acepta que esta infiltración bien pudiera darse en policías del estado, por lo que también ellos-los policías- serán revisados para calificar su trabajo.
De cualquier manera, señala MANASES LANGARICA, que los policías de cada uno de los 20 municipios, están obligados a colaborar estrechamente con la policía estatal en materia de informarles de cualquier sospecha de acción de organizaciones del mal, para poder combatirlas.
Así que de esta medida dada a conocer por el titular de la seguridad ciudadana en el estado, y que les compartimos aquí, se derivan algunas situaciones, una de ellas es que las policías municipales que están sujetas al mando único, que son 19, excepto la de Tepic, estarán solas en sus municipios, según dijo MANASES, estas corporaciones en cada municipio serán las responsables de hacer los rondines también llamados patrullajes de vigilancia en todo el municipio, cosa que espero que puedan cumplir, porque según hemos escuchado de casi todos los presidentes municipales, sus corporaciones policiacas tienen muchas carencias, no solo los elementos, sino la corporación en sí, me refiero a la falta vehículos en buen estado, y bien equipados, los insumos como gasolina para realizar vigilancias o patrullajes en zonas lejanas de los municipios, por citar un ejemplo, en el caso de Huajicori y el Nayar, una patrulla tendría que recorrer con gastos a cuenta del municipio, distancias tan largas como los límites con estados como Durango, Zacatecas, Jalisco, Sinaloa, y pues los exiguos recursos de los que son provistos los elementos o sea los jefes o encargados de estos patrullajes, muy probablemente les serán insuficientes.
Pero existe otro riesgo, al sentirse libres de la vigilancia de sus pares estatales, los policías de los municipios ya sin la opresión de ser reportados por los polis del estado, pueden caer en la tentación de aceptar convivir, tolerar algunas acciones de la llamada “maña”, o sea de la delincuencia a la que algunos llaman “delincuencia organizada”, a cambio de lo que algunos llaman un regalo, una ayuda, que traducido no es otra cosa más que un soborno o cohecho disfrazado de “regalo de cuates”.
Porque fíjense, recientemente el gobernador del estado, relató el caso de unos policías de la zona norte, me quiero suponer que del municipio de Huajicori- aunque esto es sólo una suposición-pero el caso es que el mandatario nayarita dijo que unos elementos policiacos municipales fueron descubiertos primeramente filtrando información sensible a personas delincuentes, pero lo peor, luego fueron encontrados cuando resguardaban la vida de jefes de la delincuencia, es decir, estos policías municipales, eran los guardaespaldas de jefes criminales, y mi reflexión es: si esto lo hacían cuando tenían encima la vigilancia constante de la policía estatal, ahora que estarán libres, sueltos, independientes, sin la compañía de policías estatales, ¿qué se animarán a hacer?.
Es cierto que la responsabilidad de la seguridad y el buen gobierno de un municipio le corresponde al municipio, pero de acuerdo a la información que a diario vemos en los medios nacionales, son precisamente los agentes municipales, los más cercanos a la complicidad con el crimen organizado, tan es así, que apenas la semana pasada ustedes pudieron darse cuenta de que el presidente municipal de Temoac, en el estado de Morelos, Valentín Lavín Romero, fue asesinado el 22 de julio de 2026 dentro de sus oficinas en la presidencia municipal, en pleno medio día, luego de las investigaciones, se supo que su director de la policía municipal, estaba involucrado en este crimen.
Pero los ejemplos son muchos: Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan Michoacán, fue atacado a balazos en la plaza pública, el primero de noviembre del año pasado, las investigaciones judiciales revelaron que siete de sus propios escoltas y personal del ayuntamiento (como Samuel «N») filtraron la ubicación en tiempo real del alcalde a la célula criminal para facilitar el ataque en la plaza pública. El autor material (un menor de 17 años) fue asesinado en el lugar de los hechos de manera extrajudicial por el entonces director de la policía municipal, quien intentó encubrir la situación simulando un enfrentamiento…¿convendrá deja solas a las policías municipales actuar a su libre albedrío, o será una arma de dos filos?…hasta mañana

