Ingenio malévolo

  • Refinan sus métodos los estafadores dice el presidente de la CANACO, Carlos Delgado Camacho, quien denuncia una nueva forma de extorsionar a los comerciantes

Sin lugar a dudas que nunca dejan de sorprendernos las multiformes acciones que hacen los malandrines para vida de vivir bien y sin trabajar.

Escuché ayer al presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Tepic, (CANACO-Tepic) el profesor CARLOS DELGADO CAMACHO, denunciar una nueva forma de intento y en algunos casos, logro de extorsión a socios de la CANACO Tepic, tal forma consiste en hacerles llamadas, “muchas llamadas”. dice el presidente de la CANACO Tepic, para identificarse como funcionarios del gobierno municipal, y decirles a los comerciantes a los que les llaman, que tienen pendiente de pago, tal o cual trámite, algún permiso vencido, alguna deuda vieja, en fin, le inventan cuestiones burocráticas en donde se tiene que pagar algún tipo de permiso, este aviso de supuesta falta de pago, aderezado con la amenaza de que pueden incluso cerrarles el negocio si no pagan de inmediato, hace efectos desastrosos, de tal manera que algunos comerciantes asustados, sin meditar en la veracidad de la llamada, de inmediato hacen el pago, obvio a un número de tarjeta que les dan, o incluso en algunos casos, depósitos de dinero en las tiendas que tienen ese servicio.

Dice CARLOS DELGADO, que las llamadas son muy insistentes, y que algunos socios de la CANACO, le han comentado que como no deben nada, se les hace extraño que les estén cobrando con tanta insistencia, pero luego de varios intentos de extorsión de esta forma, muchos supieron que era un fraude tal cobro y claro que dejaron de hacer caso a los avisos amenazantes, pero muchos socios de la CANACO, que no están muy avezados en los manejos burócratas-administrativos, y que por su misma falta de conocimiento temen que les vayan a aplicar multas o sanciones aun más duras, cayeron en la trampa y pagaron o hicieron depósitos por pagos de permisos inexistentes.

Ante tal situación, el presidente de la CANACO, CARLOS DELGADO CAMACHO, pide a sus agremiados, o representados, que, si reciben una y otra vez, este tipo de llamadas en donde los amenazan con multarlos si no pagan, e incluso con cerrarles el negocio, que recurran a la cámara Nacional de Comercio de Tepic, para recibir la asesoría correspondiente y salvarlos de caer en las garras del fraude.

Ahora bien, por la otra parte, nos resulta un tanto sorprendente que a medida que la gente se va avispando para cuidarse de las extorsiones “científicas”, es decir de aquellas formas de engañar a la gente para que pague dinero, pero sin amenazarla con violencia física, sino con medidas legales, pues también en esa misma medida, la delincuencia organizada va inventando nuevas formas de sobrevivir engañando y forzando a incautos.

Desde aquella vieja extorsión de una supuesta llamada de un banco, regularmente era del BBVA, en donde le decían a uno que lo llamaban porque se había detectado un cobro que era indebido, regularmente le decían al cliente que era un seguro de vida que el cliente no había ordenado pero que se lo habían rebajado de su cuenta, y entonces le pedían el número de su tarjeta para poder depositarle el efectivo, lo malo es que para hacerle un deposito le pedían su PIN, hoy conocido como firma electrónica, o pasword, y es donde el cliente empezaba a dudar, pues en ningún caso para hacer un deposito a una tarjeta se requiere el PIN, o sea los números para ingresar a los cajeros automáticos.

En el caso de esta estafa, todo el set era bien montado, se escuchaba al fondo de la llamada, mucho murmullo de gente trabajando en una oficina, la música de fondo, era la misma que ponía el banco cuando hacía llamadas al cliente, y en fin, pronto la clientela de Bancomer, fue aprendiendo o mejor dicho, puso en práctica la constante recomendación del banco, de no darle a conocer su PIN o pasword de la tarjeta a nadie, que sólo la ocupaba el cliente cuando iba a sacar dinero del cajero automático, y entonces los creadores de esta estafa, poco a poco fueron perdiendo terreno, pero ahora como ustedes pueden ver, inventaron otra.

Todo lo anterior sin contar, aquellas llamadas hechas por el dizque jefe de la plaza que pedía una cooperación porque estaban las camionetas vigilando los domicilios, y si no se cooperaba, el que recibía la llamada podía pasarla mal.

En fin, a más tecnología y métodos de seguridad, más argucias de los que quieren vivir bien y no trabajar en algo honesto, ¡ que Dios nos cuide ¡… hasta mañana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *