Tras la oleada de violencia urbana que azotó a Francia el fin de semana, el Gobierno francés anunció la instauración de toques de queda localizados en ciertas zonas del país -sin concretar aún cuáles- y la puesta en marcha de un dispositivo de desempleo parcial para los cerca de 3 mil comercios afectados.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, compareció ante los medios tras una reunión de crisis después de un fin de semana marcado por los saqueos y pillajes, surgidos al margen de las multitudinarias manifestaciones del 17 de octubre contra el encarecimiento de la vida y la degradación de la educación y la sanidad, tras casi 10 años de mandato del presidente Emmanuel Macron.
Con el propio Macron de viaje oficial en el Golfo Pérsico, Lecornu fue el responsable de comunicar las medidas con las que el Gobierno espera atajar una oleada de violencia cuyos precedentes más recientes son los disturbios por la muerte del menor Nahel (junio de 2023), la reforma de las pensiones (invierno de 2023) y los ‘chalecos amarillos’ (2018).

