A GOLPE DE CALCETÍN
Quienes buscan relevar al Doctor, Miguel Angel Navarro Quintero andan a lo largo y ancho del Estado buscando la aceptación de los mayores de 18 años.
Recorren, principalmente caminando por colonias, pueblos, rancherías y cabeceras municipales. Ahí, saludan a la gente, le prometen mucho, casi todo.
Y los medios de comunicación, en especial las redes sociales hacen lo suyo; dan a conocer fotos y vídeos de los que respiran y aspiran, pero también la creciente guerra sucia, esa que busca descarrilar aspirantes.
Pero, la máxima es infalible: muchos los invitados, pocos los elegidos. Pero aquí solo será una.
Y es que, las señales en política son inequívocas. Geraldine Ponce es la consentida del ex Presidente, Andrés Manuel López Obrador, pero también de la actual, Claudia Sheinbaum y por si algo faltará la Alcaldesa con licencia, va arriba en las encuestas.
Así pues, todo es cuestión de tiempo y se haga efectivo aquel sabio adagio popular, «caminando la carreta, se acomodan las calabazas». Y en Nayarit las calabazas en eso andan.
COTIDIANAS
Los vecinos de la Avenida Jacarandas son afectos a crear todo tipo de pleitos y malos entendidos. Algunas veces protestan por el Estado de las calles, pero en otras porque las obras perjudican al comercio del lugar, como ahora viene sucediendo con la rehabilitación de la Jacarandas… Pero las protestas de los vecinos son variables. Aquí se recuerda cuando un enjundioso grupo de gentes, teniendo como estandarte a la Virgen Morena exigían el cambio de nombre de la Avenida Jacarandas por la de, Juan Pablo Segundo. Fue todo un tema controversial. En ese tiempo gobernaba Ney González y hasta él llegó la discordia. En plenos reclamos de las partes con opiniones encontradas, Ney, en tono conciliador, pero también irónico les remató, «aquí todos vamos a ganar, la calle que sube se llamará Jacarandas y la que baja, Juan Pablo Segundo». Solo es una anécdota, de esas que pintan en todo su esplendor a los vecinos de la Jacarandas… BROCHE POLÍTICO: Sí, se acaban los zapatos, pero también la saliva.

