AGUA, FUENTE DE VIDA…Y DE CONFLICTOS

Por: Héctor Severiano Ocegueda

En medio de la HABITUAL FRIVOLIDAD en la que suele transcurrir nuestro tiempo libre, no cabe duda que el AGUA es un tema que debiera ocupar al menos un INSTANTE nuestra atención. Aprovecho las típicas INUNDACIONES que padece la ciudad de Tepic en temporada de LLUVIAS para reflexionar un poco.

El LAMENTABLE fenómeno no es producto de acciones localizadas en lo inmediato, aunque es incuestionable su influencia, por ejemplo la INEFICIENCIA en recoger la BASURA que tapona el DRENAJE PLUVIAL.

Para abordar un problema de suyo tan COMPLEJO, se requiere un enfoque histórico del problema. Comencemos por un asunto OLVIDADO vinculado al drenaje NATURAL de los escurrimientos de AGUA de la ciudad de Tepic, el río MOLOLOA. Se reconoce, desde una perspectiva ACTUAL, la importancia de RESPETAR el curso natural de los ríos, de hecho una disciplina denominada POTAMOLOGÍA (Estudio científico de los ríos) de reciente incorporación a la CONAGUA (2009) por intervención del Dr. Jean Jaques PETERS, que realizó un INNOVADOR trabajo de divulgación académica y de campo en nuestro país recogido en la Gerencia del Consultivo Técnico de esta institución, demostró la importancia central de estudiar y atender el CAUCE NATURAL. Recordemos en principio, que este CAUCE, fue RECTIFICADO. El río MOLOLOA transcurría de acuerdo a la NATURALEZA y por intervención humana se CAMBIÓ este cauce. Esa RECTIFICACIÓN realizada por razones URBANAS, generó un primer problema. Un segundo problema lo conforma la INVASIÓN y TAPONAMIENTO de los ZANJONES de la ciudad, que son un sistema de DRENAJE NATURAL. Esta INVASIÓN, ya se OLVIDÓ, que se dio en las faldas del cerro de San Juan por personas que adquirieron PROPIEDADES para CONSTRUIR casas-habitación y NEGOCIOS, aprovechando la inexistencia de LEGISLACIÓN o simplemente la COMPLICIDAD de autoridades, OBSTRUYÓ este sistema de drenaje natural que además opera como fuente de aprovisionamiento de los MANTOS FREÁTICOS (acuíferos) del subsuelo.

La INTENSA URBANIZACIÓN de la ciudad, resultado de un ANÁRQUICO crecimiento, generó un tercer problema, la PAVIMENTACIÓN. A lo largo del tiempo las VIALIDADES (calles y avenidas) fueron recubiertas de PAVIMENTO, que impide la FILTRACIÓN y de hecho las convierte en CANALES cuando llueve. Aunado a ello, vino la INEFICIENTE obra de INFRAESTRUCTURA que pudiera AMINORAR significativamente las INUNDACIONES, pero que al NO realizarse o llevarse a cabo de manera INCORRECTA, profundizó el problema.

Me explica el ingeniero nayarita Martín RAMÍREZ Reynaga, por muchos años integrante del Consultivo Técnico de la CONAGUA: “Escurrimientos que originalmente drenaban a río MOLOLOA, ahora lo hacen a través de las calles orientadas hacia la descarga al río, pero en su trayecto alimentan e inundan las calles transversales también convertidas en canales”. El ingeniero apunta: “El drenaje pluvial debe ser compatible con un aumento de la capacidad de descarga hidráulica del río Mololoa a lo largo de su nuevo trazo alterado por la urbanización. Debe tomarse en cuenta una visión potamológica para un ajuste del drenaje pluvial con el desagüe natural que es el río Mololoa. Es seguro que anualmente se requieran obras de desazolve posiblemente en el tramo donde el río todavía conserva parte de su trazo meándrico original, donde por la alteración de su curso original pueden estar ocurriendo avulsiones (levantamiento del fondo que hace un tapón para drenaje rápido) y en el tramo recto degradación del fondo del cauce (incisión en el fondo, profundización del río), esto en un análisis simplificado potamológico de lo que pasa con el río por lo cual se requiere invertir en su adecuación o mantenimiento. No hay pretexto, se debe invertir en estudios y proyectos y someterlos a la aprobación de la CONAGUA”.

Ideas para el DEBATE social de un problema que debe abordarse desde la perspectiva de la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA.

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